jueves, 15 de marzo de 2007

Del MACBA al CASM pasando por el vino de “la Tàpies” o ¿Qué es esto?

La ruta empieza en el bar de la facultad, un viernes por la tarde; alguien propone ir a la inauguración de la Tapies, otra que la exposición de Carlos Pazos en el MACBA es gratuita, y por ultimo nos acordamos de que en Santa Mònica, están haciendo el “Festival Espontani”. Nos levantamos de las sillas y olvidamos de la clase que nos toca.

En el MACBA pasmos una media hora rodeados del mundo personal de Carlos Pazos (su colección de postales me pareció muy interesante, sobretodo el montaje con diapositivas de “pareja feliz” con luces de neón y canción de fondo. Por cierto; no os pongáis a bailar que el vigilante se mosquea). Pero no voy a hablar de Pazos.

Segunda parada; la Fundació Tàpies. Se inaugura ZONA B: Als marges d’europa. No recuerdo cuanto tiempo pasamos allí, sé que miré un par de videos, me acerqué a la mesa donde “repartían” vino… y allí me quede. Practicando arte relacional con mis acompañantes, hasta que nos dio vergüenza pedir otra copa y nos fuimos al Santa Mònica.

El paseíllo nos vino estupendo para recuperar un poco la compostura antes de llegar al CASM. Allí en la entrada nos encontramos con una “marabunta” de gente fumando, dentro gente bebiendo, más para adentro, en el claustro gente sentada por el suelo y el escenario. No recuerdo que pasaba en el escenario, juraría que nada.

Santa Mònica estaba llena de gente conocida, cuando no te encontrabas con uno te cruzabas con el otro, en general en público era “del mundo del arte” y se podían tener conversaciones interesantes (o no). Los problemas “existenciales” empezaron cuando quise ver que se presentaba en el escenario (que, aunque fuera la “excusa” me parecía lo menos importante). Vi a una pareja de hombres que contaban hasta 2100 (me gustó), y en el tiempo en el que cambiaban el escenario volví a perderme por la zona de fumadores. Mi sorpresa fue cuando volví al “publico” y me encontré un tipo (no puedo decirlo de otra manera) soltando un monologo terrible, que me fue incomodando de tal modo que acabó por echarme del CASM. Este encuentro desafortunado me generó alguna que otra duda y alguna que otra certidumbre. Así en general no me gustó el Festival Espontáneo.

En el catálogo esta muy bien explicado lo que es un espontáneo, si no hubiera estado en el Santa Mónica me hubiera creído la filosofía del Festival e incluso me hubiera lamentado de no asistir. Pero no fue así. Lo primero que pensé fue. “esto en un bar de acuerdo, pero aquí…”. Para ver “monologuillos” no iré al Santa Mònica, allí se va a lo que se va, a ver arte contemporáneo. Lo que podría haber sido una oportunidad para conocer que se cuece a nivel creativo fuera del “alto standing” y conocer gente nueva, oxigenar un poco la concepción del arte, y pasar un buen rato (por que no?), estaba convertido en un “freak-show” que me pareció fuera de lugar. Creo que no se asumió el lugar que Santa Mònica ocupa a la hora de hacer la programación de las actuaciones. Tampoco me queda clara cual es la pretensión de la institución con este festival. A lo mejor es que, a mi personalmente, no me sirve el “todo vale”, y es la sensación que me dio. Además cualquier proyecto interesante podía quedar “disimulado” entre los otros.

Escribo esto con cierto miedo a que mi impresión del Festival pueda ser del todo errónea ya que, como he dicho, vi dos actuaciones; pero el echo de que la mayoría de la gente se encontraba fuera del Santa Mònica o charlando de espaldas al escenario es significativo y confirma mis sospechas de alguna manera.

No quiero dejar el tema cerrado, estoy abierta a quien intente convencerme, a lo mejor era una maravilla y no lo vi. Aunque lo dudo.

jueves, 1 de marzo de 2007

Perec-Gestalt

"Al principio el arte del puzzle parece un arte breve, un arte de poca entidad, contenido todo él en una elemental enseñanza de la Gestalttheorie: el objeto considerado -ya se trate de un acto de percepción, un aprendizaje, un sistema fisiológico o, en el caso que nos ocupa, un puzzle de madera- no es una suma de elementos que haya que aislar y analizar primero, sino un conjunto, es decir, una forma, una estructura: el elemento no preexiste al conjunto, no es ni más inmediato ni más antiguo, no son los elementos los que determinan el conjunto, sino el conjunto el que determina los elementos: el conocimiento del todo y de sus leyes, del conjunto y su estructura, no se puede deducir del conocimiento separado de las partes que lo componen: esto significa que podemos estar mirando una pieza de un puzzle tres días seguidos y creer que lo sabemos todo sobre su configuración y su color, sin haber progresado lo mas mínimo: sólo cuenta la posibilidad de relacionar la pieza con otras y, en este sentido, hay algo común entre el arte del puzle y el arte del go: sólo las piezas que se hayan juntado cobrarán un carácter legible, cobrarán un sentido: considerada aisladamente, una pieza de un puzzle no quiere decir nada; es tan sólo pregunta imposible, reto opaco; pero no bien logramos, tras varios minutos de pruebas y errores, o en medio segundo prodigiosamente inspirado, conectarla con una de sus vecinas, desaparece, deja de existir como pieza: la intensa dificultad que predeció aquel acercamiento, y que la parabra puzzle -enigma- expresa tan bien en inglés, no sólo no tiene ya razón de ser, sino que parece no haberla tenido nunca, hasta tal punto se ha hecho evidencia: las dos piezas milagrosamente reunidas ya sólo son una, a su vez fuente de error, de duda, de desazón y de espera."
Georges Perec, en el preambul de La vida instrucciones de uso.


Aquest llibre ha caigut a les meves mans per un seguit de coincidències, que ara no enumeraré per no fer-me pesada. Només n'he llegit el preambul, i clar, després de la classe de psicologia de l'art, m'ha deixat "flipant", no sabia què em trobaria (ni que em trobaré) en aquest llibre... pero mira, ja te gracia que comenci així, no!?


un puzzle...