lunes, 2 de julio de 2007

“Yo relaciono, tu relacionas, nosotros relacionamos…” o “Sobre el consumo del arte para la vida”

[Text escrit durant el segon Workshop realitzat per a-desk]

La gran cualidad del arte es su poder para (dar sentido a) significar en “vidas ajenas” a la propia obra. Da la posibilidad al espectador de relacionarse con las obras, relacionar las obras entre ellas y así crear ideas, e impresiones que construyan sentido en su vida.

Un espectador esporádico, no entendido, desde su perspectiva e interés, selecciona y relaciona con su vida de forma espontánea las obras que pueden tener algún sentido en su mundo y las que no son rechazadas de forma automática y sin remordimientos. La aproximación al arte podrá ser superficial, sin ninguna pretensión y a lo mejor con cierta distancia, pero tiene claro lo que le gusta.

Por otro lado está quien tiene un conocimiento o un interés especial en el arte. Este reconoce “autoridades” y estas influyen en su acercamiento a la obra. Ya no tendrá una visión superficial sino que llegará a un análisis de la obra más complejo que le permitirá que esta entre en relación con más aspectos.

Es cierto que el conocimiento del autor (productor?) nos hará entender algunos conceptos con mayor profundidad, no quisiera hacer un grito a la ignorancia en el arte. Pero creo que en cierta medida se tiene que recuperar el uso del arte para “consumo propio”, tener la tranquilidad de asociar las obras para crear sentidos que pueden no ser los que pretendía la o el artista.